Lectura #10

 

EL ESPÍRITU SANTO, FUENTE DE AGUA BROTANTE DE VIDA ETERNA.


Juan 4, 6-26


Jesús debe pasar por Samaría, porque eso entra en el plan divino, es la voluntad de su Padre.

El sitio tuvo gran importancia religiosa y política.


El Misterio del agua viva

La Adoración al Padre

Denota a nivel humano, el realismo de la encarnación y la necesidad de beber: Jesús tiene sed; y a nivel literario, un punto de partida muy sencillo, que culminará en una gran revelación.

 

¿Qué realidad espiritual está simbolizada en el «agua viva»? El agua viva se presenta como un agua misteriosa por varios motivos: es «el Don de Dios»; procede de Jesús, pues Él la dará; sacia la sed para siempre; y se convierte, en quien la bebe, en fuente brotante de vida eterna.

 

De Jesús brota el Espíritu Santo y es dado al creyente, y en él, el Espíritu comunica vida divina en abundancia de manera que en el corazón del creyente se forma «una fuente de agua brotante de vida eterna.

La mujer había visto primero en Jesús a un simple «judío»; después le dio varias veces el título de «señor»; ahora lo llama «profeta» Su tema es «la verdadera adoración al Padre»

 

 

El Espíritu será también el principio de un culto nuevo, el culto propio de los tiempos mesiánicos.

Y así la adoración al Padre en Espíritu y verdad será un culto que, nacido al impulso del Espíritu, será auténticamente interior, sobrenatural y divino, y consiguientemente firme, estable y permanente.

 

La nueva adoración es trinitaria: bajo la acción del Espíritu Santo y en Cristo, adoramos al Padre.

 


_________________________________________

Referencia Bibliográfica:

Carrillo, S. (2007). Jesús de Nazaret. Su vida a partir de los cuatro evangelios. Estella:  Verbo Divino.

 

Comentarios